SHIATSU

Descripción de una sesión de Shiatsu

La duración de una sesión de Shiatsu puede durar desde media hora hasta una hora y media. Es frecuente que la primera sesión sea un poco mas larga que las posteriores debido a la necesidad de valorar el estado de salud del paciente.

El paciente puede estar con ropa liviana o ropa interior, no es imprescindible (ni recomendable) que esté desnudo. Se recomienda que la ropa sea de tejido natural, amplia y cómoda. Es deseable que las preferencias personales del paciente sean respetadas por el terapeuta en la medida de lo posible.


La cantidad de sesiones y rango de periodicidad dependerá de cada paciente a tratar. Algunos pacientes necesitan recibir dos y hasta tres sesiones en la primera semana para luego ir reduciendo la frecuencia hasta la media que es de una sesión cada semana. Hay que dejar tiempo al Shiatsu para hacer su efecto.


En el Shiatsu generalmente no se usan cremas, lociones o esencias, aunque algunos terapeutas con conocimientos avanzados de aromaterapia pueden añadir ciertas esencias y aromas al tratamiento para aumentar su eficacia.


La terapia se puede realizar en el suelo sobre un futón, colchoneta o manta, como también en una camilla que reúna las condiciones de comodidad y de altura.

El ambiente en la sala debe estar a la temperatura necesaria para que el paciente no sienta nada de frío ni tampoco calor excesivo. Se suele poner una música suave durante la terapia para facilitar la relajación del paciente, especialmente música carente de percusión.

Durante la sesión de Shiatsu no es conveniente hablar, ni el paciente ni el terapeuta. Todas las consultas e indicaciones deberán ser hechas antes o después de la terapia, a excepción de pequeñas indicaciones al paciente para que se de la vuelta, para que relaje una articulación o bien para que el paciente le haga notar al terapeuta una zona especialmente sensible a la presión.

Una sesión de Shiatsu como su nombre indica (Shi = dedo, Atsu = presión) se caracteriza por una sucesión de contactos, presiones, estiramientos, rotaciones y torsiones a lo largo de líneas en todo el cuerpo, que suelen combinarse con algunas técnicas de apoyo. Todos los puntos de Shiatsu son dolorosos, aunque la mayor parte de ellos producen un dolor leve y agradable que permite al paciente relajarse e incluso dormirse durante la sesión, mientras que los puntos donde se produce un dolor desagradable suelen ser los que indican al terapeuta los bloqueos o desequilibrios que su paciente presenta. A medida que estos puntos se vuelven menos dolorosos o incluso desaparece la reacción desagradable a la presión es cuando el paciente va mejorando en su dolencia.

Es frecuente y deseable que la primera sesión de Shiatsu que se le realiza a un paciente le produzca un agravamiento de los síntomas y unas molestias generales que le incitan a descansar por uno o dos días completos. A este agravamiento le llamamos "Crisis curativa" e indica que la terapia aplicada es la apropiada para el paciente. Cuando la primera sesión (en algunos casos también la segunda o tercera) nos produce una crisis curativa debemos confiar en la capacidad profesional del terapeuta y continuar con las sesiones de Shiatsu, pues es precisamente la fuerza de los síntomas de esta crisis la que marcará la eficacia del tratamiento aplicado. Es recomendable que el terapeuta avise al paciente de que esta crisis se le va a producir en las horas y días posteriores al Shiatsu para que no le produzca ni sorpresa ni desconfianza en la terapia.

Cuando el tratamiento va avanzando y el paciente comienza a recuperar su equilibrio vital, las sesiones de Shiatsu dejan de ser dolorosas y empiezan a ser muy agradables de recibir, provocando siempre relajación y mejora de la vitalidad en general. Es en este punto cuando se recomienda al paciente que no deje de recibir Shiatsu, pues una mejoría no indica una curación completa que requerirá algunas sesiones adicionales.

Una vez que el paciente ha finalizado con éxito su tratamiento el Shiatsu puede seguir siendo útil al paciente para prevenir la aparición de nuevas enfermedades y mejorar su estado anímico y rejuvenecerle.

En realidad, el mejor momento para acudir a un Shiatsu-Shi es cuando estamos sanos, cuando no tenemos dolores ni molestias, lo que nos permitirá fortalecer nuestra salud y el sistema inmunológico hasta el punto de que no aparezca ninguna enfermedad ni sufrimiento en nuestra vida.

 
 

 

   

¿qué es Shiatsu?

 

Historia del Shiatsu

 

Definición de Shiatsu

 

Indicaciones de Shiatsu

 

 

home

Escuelas de Shiatsu

 

Para recibir Shiatsu

 

Asociaciones

 

Enlaces amigos

 

 

Acerca de...